martes, 26 de julio de 2011

Ruta por California: Yosemite y Monterey (Parte I)

En esta entrada me dispongo a hacer la primera crónica de uno de mis muchos viajes de este año. Y se trata de nada menos de hacer una "peregrinación motorista" hasta uno de los circuitos más míticos del campeonato del mundo de motociclismo (MogoGP), llamado Laguna Seca.

Todo empezó el jueves 21 de Julio. Todo estaba preparado, reservas de hoteles y motocicleta hechas. Después de mucho buscar en Internet sitios donde alquilaran motos, decidí hacerlo en Dubbelju. Y visto lo visto, me parecen una gente muy maja, unos grandes profesionales y con un trato muy agradable. Yo, los recomiendo. Además, eran de los pocos que ofrecían modelos no-harley entre sus posibilidades. Yo, escogí una Suzuki SV 650, con 2 cilindros en V, que rinden 75CV, y que dan mucho pero que mucho juego. (más datos técnicos).

El jueves, quería meterme tarde en la cama para así no dormir demasiado y aprovechar el viaje en avión hasta San Francisco para dormir. Pues entre "ponte bien y estate quieto", me metí a la cama a las 2 de la mañana. Y me tenía que levantar a las 4. Pues gracias a los nervios que tenía, es la noche que menos he descansado de mi vida. Me quería morir.

Me despedí de mi roomie, tomé un taxi, y al aeropuerto. Llego a hacer el check-in a Continental Airlines, y me dicen que no, que me tengo que ir a la otra terminal a United Airlines, que es quien lo opera. Bien, primer contratiempo.
A todo correr, me fui allí, y con el tiempo justo y colándome de bastante gente que iba a Chicago, conseguí hacer el check-in, sin maletas, ya que sólo llevaba una mochila, con lo justo.
Subí al avión y según despegó, sólo había una intención: dormir. ¡Ja! y si no has dormido en tu cama king-size, que te crees tú que los nervios te van a dejar dormir en el asiento de un avión. Conclusión: llegué a San Francisco reventado. Así que ayuda de cafeína p'al cuerpo.

Primer día:
Gracias a un taxi y 35$ (aquí pagaría 35 pesos), llegué a Dubbelju. Me presento y empezamos a hablar sobre la moto, las condiciones, el seguro, etc. Y en el momento de pago, me dice que no le deja. Miro la cantidad que me quiere quitar de la cuenta y son 2.500 $ de fianza. Le miro fijamente, y se me queda una cara de Yao Ming brutal. ¿A dónde irá con tantos ceros en la operación?
Pues nada, después de varias tensiones, negociaciones y caras de lástima, consigo un trato. Ahora toca hablar con Bob de la ruta. Le dije dónde me iba a quedar a dormir, y la ruta que tenía prevista, sobre un mapa.
Él me corrigió un par de carreteras, para no tener tanta recta, y poder tener carreteras más atractivas. Y así, el primer día, se nos quedó en la siguiente ruta:

Ver mapa más grande

Antes de nada, les pregunté por un sitio para comer, y me llevé una grata sorpresa con la hamburguesaca que me pusieron. Riquísima!!
Los primeros kilómetros, fueron mortales. Casi me muero del aburrimiento entre tanto coche y con tanto carril y tanta recta. Pero bueno, me entretenía viendo los diferentes modelos de coches que me cruzaba, y con diferentes "pasatiempos".
Por ejemplo, me fijaba en la manera de conducir de los conductores californianos. Tengo que decir que conducen bastante bien (viniendo de México, yo creo que casi en cualquier sitio conducen mejor y más civilizadamente que aquí), pero yo les llamaría "señores del carril izquierdo". En una autopista de 4 carriles, todos iban por los tres más de la izquierda, incluso los camiones. ¿Y qué hace el tito Garko? Pues se pasa al carril derecho, y a su aire, sin depender de nadie para seguir un mismo ritmo constantemente.
También me fijé en las señales. Por fin comprendí de dónde han sacado los mexicanos las señales: de sus vecinos de arriba. En vez de poner una señal de prohibido adelantar, con sus dibujitos etc, ponen una señal con un "DO NOT PASS". Bien, y para el que no sabe inglés, ¿qué? Con lo fácil e internacional que es el idioma de los dibujos, van y lo tienen que poner con letra. Pues así con muchas cosas (cercanía de una escuela, número de carriles de salida de la autopista, etc). En fin, eso me decepcionó enormemente.

Empecé a notar, según me alejaba de la costa, cómo aumentaba la temperatura en bastante medida. Y por muy rápido que fuera, tenía calor. Y llegué a Modesto. Un pueblo de lo más típico californiano, por lo que pude deducir.
En ese momento, me tuve que parar a rellenar mi depósito de gasolina. ¡Vaya odisea! Todos los surtidores tienen ranura para tarjeta de crédito. Me dispuse a meter la mía, y parece que no le gustaba. Así que fui a donde el dependiente, a ver si me podía poner 10$. Me los puso en mi surtidor y elegí una gasolina de entre la de 87, 89 ó 91 octanos. Vaya mierda de gasolina... ¿Dónde están los 95 ó 98 octanos? Y eso que es un país productor de petróleo... En fin.
Depués de varios intentos, sale el dependiente, y me dice cómo hay que rellenar el depósito (algo bastante difícil para las motos, o por lo menos para la mía). Y ví que se llenó con 8$. Harto de la situación, me fui, sin reclamar los 2$, así como dejando propina. Y cuando me doy cuenta, está el dependiente de la gasolinera persiguiéndome con los 2$ en la mano!!! Va y me dice: "No quiero que el Karma me juegue una mala pasada, y este dinero te pertenece. No me lo puedo quedar". Anonadado me dejó, a la vez que muy sorprendido.

Seguí mi ruta, y ahí empezaron las buenas carreteras. Qué alegría me dio encontrarme con ellas. Me encontré unos tramos de carretera muy pero que muy buena, y con unas curvas mejores. Muchos de aquellos tramos, me recordaban a muchas carreteras conocidas mías, sobretodo a la de la central de Lemóniz.



Con tan buena y mala suerte que llegué a mi primer destino: Groveland. Está a 20 millas (maldito sistema métrico de los usanos... ) de la entrada del parque nacional de Yosemite (pronunciado "Yosémiti"). Me quedaba en una casa antigua de dos plantas que estaba reformada como para albergar a 8 personas. Yo tenía una habitación para mí solo, y un baño compartido con el resto de huéspedes, que casi no vi.

Me recomendaron irme a Glacier Point a disfrutar del, según ellos, mejor atardecer del mundo. Pero eso era hacerme más de 100 km de ida y más de 100 de vuelta. Ni modo!!! Casi no había dormido, y no tenía el cuerpo yo para seguir andando en moto.

Me fui a cenar, y a las 20:30 estaba en la cama.

Segundo día:

Ésta era la ruta a llevar:

Ver mapa más grande

Me desperté yo solo como a las 6:30. En ese momento era otra persona de la que se había metido en esa misma cama. Desayuné muy a gusto y contundentemente, y empecé mi ruta hacia el parque de Yosemite. Al ser pronto, me encontré bastante poco tráfico, y una vez que empezaba a haber algo, a mí me tocaba desviarme y todos venían en el sentido contrario. Gocé de la carretera y de unas vistas increíbles!! No tenía tiempo para parar y sacar fotos, aunque alguna sí que tiré.



Cuando salí del parque de Yosemite, me quedé con una espinita clavada de no haber aprovechado al 100% esa visita. Pero bueno, mi primera prioridad no era ese parque, era mi siguiente destino. Así que seguí mi camino y volvieron las rectas y más rectas. La más larga creo que tenía unas 40 millas...

Me perdí un poquito, pero rápido volví a mi rumbo. Hasta que pude llegar a Monterey. Tras un par de preguntas a locales, conseguí llegar al hotel donde me iban a dar las entradas para el circuito. Segundo problema: me dicen "Eh, que has comprado las entradas para las gradas, pero no has comprado las de la entrada al circuito". Yo, con una cara de "¿qué me estás contando?" que debía ser un poema. Al final, me perdonaron, y me regalaron las entradas generales para poder en entrar en el circuito.
Y me pregunto yo: ¿cómo te dejan comprar las de aparcar la moto, y las de las gradas, sin que compres las de entrar en el circuito? En fin....

Pregunto la ruta a llevar al circuito, y me hacen dar una vuelta increíble, haciendo que me pierda. Yo que iba con el tiempo justo para poder ver los entrenamientos de MotoGP, y no conseguí verlos porque en vez de decirme lo más corto (que era seguir la carretera en la que estaba) me hicieron dar la vuelta. Cada vez que lo pienso, me dan unas ganas de matar al hombre... pero se me quitan al recordar que me regaló las entradas de los dos días. jejeje.

Así qeu al final conseguí llegar al circuito, y pude ver una carrera de AMA Pro Motorcycle SuperSport (motos de 600cc). La vi en la mítica curva del Sacacorchos. ¡Dios mío! Yo no sé cómo pueden tomar esa curva. Hay que verla en directo para ver realmente cómo es. En las fotos y en la tele, no parece ni la mitad de lo que es. Incluso se nota el miedo que tienen los pilotos al entrar!!


Después de ver la carrera, bastante interesante, me di unas vueltas por las carpas de Yamaha, Ducati y Honda. Vi cosas muy, pero que muy interesantes! Incluso salieron a un escenario unos cuantos pilotos de Yamaha (todos menos Jorge Lorenzo, según dicen, porque se cayó en los entrenamientos y se hizo daño en la pierna...) a contestar las preguntas del público.

De vuelta en Monterey, encontré el hotel donde me alojaba, y me fui a dar una vuelta por el pueblo; que me habían dicho que se pone bien animado el sábado por la noche. La animación resultó ser una calle con bares, llena de gente y motos. Pero nada con lo que he visto en Alcañiz, por ejemplo. Bastante más sosos. Ahí la gente iba a enseñar sus motos y a alardear de ellas. Aquí tenéis algunos ejemplos:

El truñing ha llegado a las motos ¬¬
Aunque también había clásicas preciosas

Vistas todas las motos, de vuelta al hotel para dormir a gusto y madrugar al día siguiente para poder ver el Warm-up de MotoGP y todas las carreras del día.

Seguiremos informando en próximas entregas!!!!

Cómo no, esta entrada se merece música de carretera
Platero y tú - Desertor

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡¡Qué gran viaje!!! al menos lo que has contado de momento todo perfect! tuviste suerte con todo y cómo camelas a la peña eee!!! jajjaja Tus lectores esperaremos esa segunda parte del viaje.......jejeje ;)

Garkopeke dijo...

La verdad es que al final, salió todo perfecto, aunque quiso no serlo, fui capaz de esquivar los baches.

En definitiva: elmejor viaje de mi vida, por el momento!

Anónimo dijo...

Me tranquiliza saber que fuiste a una velocidad media y no probaste a cuánto llegaba la moto. Lo que no he entendido muy bien es eso de que "me desperté yo solo"... mmmm... Bonita metáfora!!

Garkopeke dijo...

Me desperté yo solo: sin ayuda del despertador. Me parecía bastante anormal despertarme a esas horas así con mi "reloj biológico".

Todos sabemos que la velocidad puede darnos malas pasadas!!! Y más en moto. Así que tranquilamente iba yo. ;)