sábado, 25 de septiembre de 2010

Despedidas v2.0

Siguen las despedidas.

Pero esta vez, más intensas.
El viernes fue el último día de clase. Así que para despedirnos como la ocasión merecía, el día anterior nos fuimos de cena: la última cena.
En esa cena, me di cuenta de que en mes y medio puedes llegar a conocer a alguien y hacer muy buenas migas. Con éstos, la despedida se hace más dura.
Pero al ser tantos, también me di cuenta de que había muchos otros que me habría encantado llegar a conocer más, y haber cogido más confianza. Concretamente, algunos del turno de mañana (yo iba a clase por la tarde).

Resumen de la noche, en una palabra: fiestón. No puedo decir mucho más, hay muchos recuerdos, pero están borrosos y bañados en sidra y ron.
A las 7 de la mañana estábamos tomándonos unos churros, y diciendo que en 2 horas había que ir a clase.
Yo mentí. Después de aquello, notaba cómo me dormía por todas las esquinas (la noche anterior había dormido 4 horas y no tuve opción de siesta). Cumpliendo con mi usual tradición de vuelta de fiesta, aunque cambiando de ciudad, el metro fue una de esas esquinas. Tuve suerte de que mi parada era la última de la línea, y que no me monté en la circular. jejeje.
Una vez llegado a casa, puse la alarma del móvil y me di cuenta de que mi descanso sería de 45 minutos. Me desperté (por mi propia cuenta y sin ayuda de despertador) con la sensación de haber descansado mucho para haber dormido tan poco. Abro el ojo, para enocntrar mi despertador (léase, mi móvil) y comprobar la hora que era. ¡Oh, dios! Mi móvil está hecho pedazos en el suelo de la habitación!!!
Primera pregunta: ¿qué hora es?
Segunda pregunta: ¿Podré montar el móvil? ¿Funcionará?
Tercera pregunta: ¿Debería ir a clase?
Conlusión (para mi futura compi de piso): no me despiertes si he vuelto de fiesta y he dormido poco o puedes acabar como mi móvil.

Mi móvil funcionaba, y me marcó que eran las 11. Así que decidí ir a clase. Una vez allí dije: "puf! menos mal que me he dormido!" Aunque se veía a gente que todavía seguía de fiesta y mientras el ponente (que había estado 4 horas antes regándose de sidra con nosotros) daba una inmensa chapa, la gente alzaba cánticos con tonos futbolísticos pero con letra adaptada a la situación. Mucho cachondeo.

Llegadas las 12, y ultimando la clase puedo concluir: bien, no soy el último. Estocolmo fue el más grande de todos. Eso sí que es un llegar y besar el santo. Llegó, firmó en la lista de asistentes (con su correspondiente ovación por parte del público) y se dio por finalizada la clase.

Después de clase, foto de grupo (aunque Argel se la perdió por irse a cambiar de ropa) y a tomar la última al bar de al lado. Hubo quien se aventuró y se dio a la cerveza. Yo, como la mayoría decidí darme a una bebida tonificante.

Salí de aquel bar con esa doble sensación: "He dado otro paso más a mi nuevo destino" y "¡Dios! cómo voy a echar de menos a esta gente!". Por supuesto, en ese momento ganaba por goleada la segunda.

Tocó volver a casa, recoger todo y marchar de vuelta a casa para seguir con una semana entera de despedidas, empezando por esa misma noche (despedidas v1.1). Pero eso lo dejo para más tarde, que me tengo que ir. Ésta vez es a un reencuentro, que en 7 días se convertirá en despedida.

Canción dedicada al violinista madrugador que me encontraba en la parada de Nuevos Ministerios los días que iba a clase por la mañana. No he conseguido dar con el autor, de hecho, yo siempre he creído que era de Sorotan bele, que fueron quienes me la dieron a conocer.
Morrison's jig

3 comentarios:

rulyole dijo...

Me pasa un poco lo mismo: tengo la sensación de que hay gente que podría haber conocido aún más. Pero hay que tener en cuenta que el tiempo es limitado, y la gente es muyyy numerosa.

En fin: hemos pasado la primera fase. Quizá no contábamos con que fuera tan intensa. Como nuestro destino sea, como mínimo, igual que este mes y medio, volveremos con el mejor año de nuestras vidas.

A intentarlo se ha dicho! ;)

PD: por cierto, estoy viendo que las primeras semanas no es que andaras tú muy animado con Madrid eh? ;)

Garkopeke dijo...

Ni las primeras ni las últimas. Esa ciudad no me gusta un carajo!

Anónimo dijo...

Creo que tengo que tomar nota de demasiadas cosas... Me pondré un post it para que no se me pase nada! Ojo con el agua del grifo, ojo con despertar habiendo dormido poco... ¿hay algo más que tenga que apuntar? ;)

Te veo en breve!!