El viernes hubo de celebar el cumpleaños de Galdon. Y para ello, decidieron darle, no una fiesta sorpresa, sino un viaje sorpresa.
Quedamos todos en laestación de tren y nos fuimos con él a Aarhus. La fiesta ya comenzó en el tren y al llegar a Aarhus fue el desmadre. Según llegamos se nos vinieron con nosotros checa llamada Olga (un tanto rarita) y una holandesa de cuyo nombre no puedo acordarme que ya debían ser conocidas para algunos. Chicas majas, me eché unas risas.
Fuimos primero a una pizzeria donde servían unas pizas de 1 metro de diámetro. Luego a bajar la cena en un bar, del cual no me acuerdo ni del nombre pero que nos pedían tarjeta de estudiante para entrar. Un detalle algo curioso este último.
Al movernos a otro bar, pasó lo que a veces suele pasar, pero que en mi ciudad natal no tiene mayor importancia: me quedé rezagado. Y ¿qué puedes hacer solo en una ciudad desconocida? Pues volverte a casa. Menos mal que estaba en la calle principal, cuyo final da a la estación de tren.
En el tren de vuelta, conocí a una noruega y a un danés muy majos, que me dieron algo de conversación, hasta que nos quedamos todos dormidos, para rememorar esas vueltas en el metro hasta casa. Lo único que este viaje eran 2 horitas y pico, y se podía dormir mejor en esos asientos.
Despues de la siesta, coger la bici para volver a casa es un suplicio.
Pasado mañana mi último examen. Quién sabe lo que sucederá...
Dedo corazón - Mi jaula
3 comentarios:
Está claro que aquí, o se espabila, o nadie espera por nadie... ¿qué, estaba mejor esa pizza o la de Rafi :P?
Besitos.
Por supuesto, la de Raffi!
Joder, pizzas de 1 metro, ¡madre mía! "No hemos reparado en gastos".
Oye, me ha gustado el eufemismo ese de bajar la cena en el bar. La imagen real suele ser la de acabar
por los suelos, es decir, bajarte al suelo con la cena dentro. También está el que echa la cena al suelo directamente. Eso sí que es bajar la cena.
El otro día me quedé sopa en el Metro, a todo esto. Hacía tiempo ya. Qué corto se hace, qué maravilla.
Por cierto, cuidado con coger la bici, te podrían cascar una multaza por llevarla ebrio.
Me viene a la cabeza aquello de "Si bebes no conduzcas". Siempre me ha parecido una estupidez. No vas a ir en coche hasta un sitio a tomar por culo de fiesta y luego volver andando, ¿no? Lo suyo hubiera sido "Si conduces, no bebas. Qué poco trabajado, en fin.
¡Nos vemos!
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