Hoy, para relajar un poco los nervios de ayer, hemos ido Jarda, Michal y yo hasta la costa Este en bici. 30 km por trayecto (ida y vuelta).
La ida ha sido una muerte. Viento de cara. Ibamos turnando para ver quién iba tirando, y cuando me tocaba casí echaba el higado, y cuando les tocaba a ellos, me quedaba rezagado. Los 5 últimos kilómetros se me han hecho eternos. Hora y media de trayecto.
Llegamos a la playa y hemos recuperado unas cuantas energías.
Después del descanso, la vuelta. A sufrir va a tocar, he pensado. Pero no, no creía yo que un viento a favor puede favorecer tanto. En menos de lo que esperaba, aparecimos en aquel lugar donde pinché, a 6 km de casa. En una hora ya estábamos en casa.
Esta noche toca volver a amortizar la barbacoa.
Manu Chao - Clandestino
2 comentarios:
yo comprobé los efectos del contraviento en lanzarote, bajando una cuesta de unos 4 kilometros, de teguise a caleta de famara, dando pedales como un cabronazo y casi sin avanzar, parecía que estaba subiendo el puerto de urkiola.saludos garko
Mekaueeen goian eutzi euskal bizikletaren maila! Aupa!
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