
Foto: Lego-Airbus-380
Después de haberme metiddo a la cama a las 6 y media, me tuve que levantar a las 7 y media para ir hasta allí. Un sitio brutal. Mogollón de cosas hechas de Lego.
Y también había "atracciones". No era port-aventura, pero.... estaba decente. La mejor, un brazo-robot (tipico de las fábricas) con un par de asientos en el extremo, que te daba vueltas hacia todos los lados. Había que elegir los tipos de movimientos, que ya estaban programados, y la intensidad. Por supuesto, el máximo nivel para darlo todo ahi. Perdías la noción del espacio-tiempo más de una vez. La mejor idea del día: ir ahí antes de comer. Sino, echabas todos los intestinos, higado, y un riñon fijo.
Al final, visita a la verdadera "legoland" que es donde están representaciones de lugares emblemáticos de todo el mundo hechos en lego. Increible.
También hemos visto una peli de animación 3D (de lego, por supuesto) muy guapa. Me ha encantado.Menos mal que lo hemos encontrado por casualidad.
Vuelta a casa, y recarga de energías para ir a la fiesta Hawaiiana en Lunavej (tarde, pero fuimos). Una gran fiesta, con hoguera y todo. Lo que no acompañaba para ir de hawaiiano era el tiempo. Muucho frío.
De camino a la fiesta me di cuenta de una cosa, a la noche, en estos días, el horizonte siempre está algo claro. Quiero decir, uqe yo creo que no acaba de oscurecer del todo.
Pensé en comprobar a la vuelta de la fiesta si el horizonte seguía claro, pero ya era de día. A las 5 de la mañana, como romía el sol en la cara. Porque calor no hacía, pero al Lorenzo danés le gusta dejarte ciego.
Hoy, mi cuerpo está roto, y mi cabeza me pide descanso. Tendré que dárselo.
Tengo unas ganas de comprarme un lego, para perder el tiempo con el....
Reincidentes - Amarga habitación
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