miércoles, 20 de octubre de 2010

Día perfecto para la morriña

Hoy parece que me he levantado con el pie izquierdo.
  • Me he despertado con el tiempo justo -> Prisas por llegar a la oficina
  • En la oficina, curro curro y más curro, mientras ves cómo otra gente planea las vacaciones del puente del día de los muertos (que nadie se sienta ofendido, es simple y pura envidia).
  • Marrón de última hora justo antes de salir, gracias a un contratiempo de la UPS o SAI.
  • Gracias a ello, he salido de la oficina una hora más tarde de lo previsto. 
  • Atasco para volver a casa -> paga más en el taxi. 
Se me ocurre pensar: ¿qué me apetece hacer para olvidarme de este día y soltar toda la mala ostia leche que tengo acumulada? Sólo hay una posibilidad: conducir.

Ir al garaje, ver esa perfecta silueta blanca esperando la señal de mi pie derecho para soltar todos los caballos.

Oír ese rugido, sentir el olor a gasolina, encender la música con un grupo cualquiera que encuentre en cualquier CD que tengo, esperar con tremenda impaciencia el momento en que toda la maquinaria baila al son de las revoluciones del motor para poder oír rugir como a él le gusta.

Apagas la música y entreabres las ventanillas para poder sentir lo que viene con todos los sentidos. Ese primer momento de pasar de 3.500 vueltas, es indescriptible. Sientes cómo tiembla volante gracias al motor, que te pide que le des más. Y tú no puedes decir que no, así que le das más, y más y más....

Vas sin destino, pero siempre acabas en el mismo sitio, porque tu subconsciente sabe que te encanta esa carretera de curvas abiertas, cerradas, constantes, que se cierran, ratoneras, cuestas arriba, abajo, frenadas intensas....Por muchos kilómetros que hayas hecho por otras carreteras sabes que no hay ninguna como ésa. La has convertido en el lugar donde intimas con tu máquina preferida, y aunque hayas tenido experiencias similares con otras, incluso en el mismo sitio, los dos sabéis que no han llegado a ser ni serán lo mismo. 

Una vez acabada la siempre gratificante y relajante experiencia, vuelves al mundo real, llamas a los amigos y te acabas de relajar tomando unas cervezas.


Se me ha olvidado un detalle: estoy a 9000 km de él. Estoy en el centro de una ciudad de la cual si quiero salir conduciendo, necesito 2 horas de atasco. Creo que no lo podría soportar.

Y pensaréis: eres un friki. ¿Cómo puede ser que lo que más eches de menos sea tu coche?
Mi respuesta: es la primera posesión "seria" que he tenido. En el año y medio que lo he tenido, ha habido una relación de amor-odio que ha ido creciendo exponencialmente. Y me ha enseñado a valorar lo que tengo y que en cualquier momento lo puedo perder.
Como jode duele cuando tengo un problema y las cosas no van como se esperaba. Ahí empiezan a salir juramentos que incluso me sorprenden a mi mismo que salgan de mi boca. Pero rápido me pongo a limar asperezas y a intentar que todo vuelva a su cauce. Unas veces vuelve antes, otras después, pero siempre vuelve. Y no hay mayor satisfacción que saber que has podido resolver un problema que te concierne a ti solo, aunque hayas tenido que pedir ayuda a doctores especializados en el tema.

Es mi via de escape cuando corre más adrenalina que sangre por mi cuerpo.

Es la primera vez que estoy tanto tiempo sin conducirlo. Sí, hace dos años estuve 6 meses, sólo conduciendo dos veces, pero en ese momento no tenía lo que tengo ahora esperándome a que vuelva.

Y claro que se me ocurre la pregunta que os estaréis haciendo todos: ¿cómo echas de menos antes a tu coche que a tu propia familia o a tus amigos?
No he dicho que no los haya echado de menos en ningún momento. Claro que sí. Pero cuando eso ha pasado, siempre tenía gente a mi lado, que por supuesto, no los sustituye pero ya empiezan a ser una familia y amigos. Y por mucho que mire, o intente sentir la conducción con otros coches, yo sé que no será lo mismo.

Los tigres del norte - Mi buena suerte

PD: el día que vea un Calibra en México, estoy seguro de que me saldrá una lágrima. Lo que no sé es si será de alegría o de tristeza.

13 comentarios:

Ángel dijo...

Por lo que he podido buscar en Google, voy a ser un poco aguafiestas y te voy a decir que lamentablemente no se vendión en México, así que no creo que tengas la suerte de ver uno :-(

Álvaro Jiménez Arques dijo...

Ánimo, ya volverás a dejarte llevar por las carreteras de Sope, jajaja. ¡Y yo con la moto!

Garkopeke dijo...

@Ángel: nosotros tenemos que saber que existe el comercio exterior con sus correspondientes importaciones ;-)

ViaKRuZiS dijo...

No veas como echo de menos los paseos de dominguero con el mio. El otro día vi uno por la calle y casi me pongo a llorar jajaja

Anónimo dijo...

la verdad que yo de momento no lo estoy echando de menos mucho... sólo el día que me fui a Ikea y volví sufriendo tirando por una estanteria. para lo demás parece que me voy acostumbrando a la bici :)

Anónimo dijo...

Peke, no me seas friki!!! Que es un trasto con 4 ruedas hombre!!! Ainsss...nunca entenderé esas pasiones desmedidas por el motor...Por cierto, que sepas que en Sopilandia están robando otra vez carros, asi que cuando vaya por casa vigilaré que tu cuatrolatas esté vivito!!! Esti

Andoni dijo...

estas loco!!

Andoni dijo...

estas loco!

Anónimo dijo...

Realmente echas de menos el rugido de un motor?? Si es tu banda sonora diaria para ir a currar!!

Este viernes se te irá el mono, pero la música la pone la copiloto, agárrate fuerte al volante!!

Garkopeke dijo...

Echo de menos el rugido de ESE motor, y yo conduciéndolo, por supuesto.
La verdad es que me gusta la banda sonora de casa al curro (excepto las bocinas), pero.... no es lo mismo.

Anónimo dijo...

Jodido Peke!! Como estás tan loco?! Para oir un puto cigüeñal renqueante y echarle más aceite que gasolina!! jaja
No sé si es el mal de altura o la contaminación, pero déjalo ya que te está afectando mucho.
Benga tio, ondo segi!

AKO

Anónimo dijo...

Aupa garko soy monguistar.joder que profundo te has puesto.no se si decirte que le he puesto el cuero del let al mio.jor jor jor.que guapo le queda.pues nada tio ten paciencia,que cuando vuelvas ya iremos a alguna kdd y te podras desfogar.
un abrazo y hasta pronto.

Garkopeke dijo...

Jajajaja, maldito AKO!!! Eres un cabronazo. Espero que en este año no vaya el calibra a visitarte...

Mongui: Qué cabron, te tiene que estar quedando fino, fino. Eso quiero verlo cuando vuelva!